Mono volador.

julio 25, 2021

Escrito por MJ Giménez Caimari

La manipulación no se da en el vacío. Existe un contexto en el que el manipulador se encuentra en situación de poder (sea cual sea el poder) frente a la víctima. En este contexto no solo están agresor y víctima, sino que hay otras personas que facilitan que el manipulador pueda ejercer esa violencia. Ese contexto acaba validando y legitimando al narcisista manipulador. El mono volador es esa parte de la historia que interpreta una papel fundamental en la vida de cualquier manipulador.

Esta expresión proviene de la película El Mago de Oz, donde la bruja no ejerce directamente la violencia sino que envía a los monos voladores a secuestrar a Dorothy y su pandilla. Son un objeto más en la acción de cosificar personas y relaciones. Mono volador se ha convertido en una expresión coloquial para referirnos a toda persona que ayuda al agresor a hacer daño a la víctima. Comentaba hace unas semanas lo encantados que están quienes ejercen mobbing con todo el mundo de luz y color de la gestión emocional. ¿Hay algo mejor que mi empresa tenga el foco puesto donde no lo debe tener?

Mono volador también son situaciones, teorías o discursos que sirven de instrumento para llevar a cabo su plan. Porque si acoso a mi empleado o compañero no puedo pedirle más a la vida que mi empresa ayude a gestionar el estrés a sus empleados. Muchos de los llamados facilitadores de vida sirven para poco más que para facilitar el mantenimiento de comportamientos abusivos e intolerables.

Hay dos tipos de monos voladores:

  • La persona inocente e ingenua que cree ciegamente en el narcisista manipulador (ya se encarga este de vender la moto).
  • El espabilao que quiere sacar beneficio del narcisista y la situación.

¿Cuál es la función del mono volador?

Facilitar el trabajo del agresor. Le cree, le apoya, valida todo lo que hace y esparce su versión. Es leal y fiel colaborador. En entornos laborales está lleno de líderes narcisistas que se rodean de monos voladores, sean personas, teorías o recursos. Llamarte líder, creerte referente ya tiene su qué de rasgos narcisos. ¿Cómo será tu equipo? Esta es una de las causas de que haya tanto autoproclamado líder al que nadie de su equipo ve como tal. Porque no lo es. Este líder buscará monos que le ayuden, encontrará a personas que por mucho que sufran las consecuencias del abuso lo apoyan por un motivo secundario, superior o, como les gusta a algunos, trascendente. Estas personas, en el mejor de los casos, se acabarán alejando a medida que abran los ojos. Luego viene eso de pocos están a la altura para trabajar conmigo. Solo pido que esta frase la oigas mientras ya te estás alejando.

¿Y si yo soy el mono volador?

Puedo ser yo el mono volador cuando:

  • Me encuentro metida en una historia como personaje secundario y no sé muy bien cómo he llegado hasta ahí.
  • Siento rabia por un hecho que alguien me ha contado sin prueba alguna pero que me lleva a tomar partido.
  • Dedico esfuerzo, tiempo y desgaste emocional a problemas de otra persona mientras voy asumiendo que sus rivales son mis rivales sin ninguna prueba.
  • Tomo parte activa en una historia de la que desconozco parte de ella.
  • Adquiero expresiones que no son mías.

Existe mono volador en la gestión de las emociones, la inteligencia emocional, incluso la autoestima. Personas cuyo discurso ayuda al egocéntrico narcisista a salirse con la suya, muchas veces desde la inocencia de creer el discurso. Pero es que el discurso de la autoayuda es manipulador, culpabilizador, egocéntrico y necesita de monos voladores. Es la única manera de que se sostenga.

Porque normalizar que quien sufre la agresión es quien debe resolver el problema es entender que hay monos voladores que nos han hecho creer esto. Si tu impulso ante una conducta, denuncia o verbalización de maltrato es que la víctima también debe cambiar algo, has caído en la trampa. La víctima lo hará o no, pero quien debe dejar de hacer es quien abusa de otro. ‘Es que yo no puedo decidir por el otro’. Lógicamente, pero si puedes decidir no entretenerte con la pelota que el otro ha tirado en tu campo. Pásasela y luego ya vemos. Si en una situación de abuso pones a los dos en el mismo nivel el abusador siempre va a salir ganando.

Vivimos rodeados de textos, teorías y gurús que esparcen mensajes para extender la red de monos voladores. Muchos de ellos lo acaban haciendo desde la ingenuidad de ayudar a las personas. No olvides que si ayudas a una persona a sobrellevar una situación de abuso te conviertes en parte del problema.

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